Faro del Fangar

ffangar1Situado en la Punta del Fango - descriptivo nombre que da idea de la clase de terreno del Delta - este faro se iluminó por vez primera el 1 de noviembre de 1864 con un aparato catadióptrico de orden de 6º con tres zonas y 150 mm. de distancia focal adquirido a la casa inglesa Chance Brothers. Elevaba el plano focal a 9 m sobre el mar y 8 sobre el terreno.


Costó 78.196 reales de vellón, cantidad que incluía el edificio, la linterna y la óptica. De forma tronco-piramidal de seis caras y reducidísima habitabilidad, estaba construido enteramente de hierro inglés y revestido exteriormente de planchas de palastro e interiormente de madera. Un pilote en cada arista y otro central que se hincaban en la arena aseguraban su estabilidad y elevaban del suelo las viviendas para prevenir posibles inundaciones.


ffangar2Aunque no le correspondía por la escasa importancia de su aparato, estaba atendido por dos torreros en atención al aislamiento del lugar. Para iluminarse utilizaba una lámpara moderadora de aceite de oliva hasta que, generalizado el uso del petróleo en España, fue sustituida por una lámpara Maris de una mecha. Posteriormente, esta lámpara también se reemplazó por un destellador AGA que utilizaba el acetileno como combustible. El gas se fabricaba allí mismo mediante un gasómetro que utilizaba el carburo de calcio como materia prima. Esta instalación duró hasta el 15 de abril de 1929, fecha en que entró en servicio un nuevo sistema de capillo incandescente, también de gas acetileno, con destelladores Dalen de la misma casa sueca AGA. Contaba con un cambiador automático de capillos, válvula solar para el encendido, quemador con boquilla de 15 litros y cuatro acumuladores tipo AK-25 para almacenar el gas. Con él pasó a dar la característica de 2 + 1 ocultaciones blancas repetidas cada 15 segundos (Luz 4,5" Oc 1,5" Luz 4,5" Oc 1,5" Luz 1,5" Oc 1,5" = 15") y un alcance en tiempo ordinario de 10 millas náuticas.

Esta última reforma significó la automatización de la señal y la supresión del personal. El servicio se asoció al del Faro de la isla de Buda y para su atención se destinó un sólo torrero a quién se fijó la residencia en la Cava. Este realizaba los viajes de revisión y mantenimiento en un carro tirado por caballerías, en un recorrido de dos horas y media de duración. Recibía una gratificación diaria de 1,50 ptas. en concepto de exceso de trabajo y una indemnización mensual de 134,60 pesetas en concepto de casa y moblaje.

Una descripción del año 1894 nos da explícitos detalles sobre él, de los que se puede deducir las condiciones de vida de sus moradores: 

"Aparato de 6º orden, luz fija blanca en todas las direcciones, emplazado en la punta de su nombre. Altura de su foco sobre el mar 7,50 m y sobre el terreno 6,80. Alcance de su luz 8 millas. Servido por dos Torreros con 0,75 ptas. diarias de indemnización

ffangar3El edificio es de hierro, montado sobre seis columnas y por esta causa las habitaciones son muy reducidas é insuficientes para ningún matrimonio con hijos. Al pie de la torre hay una barraca que sirve de almacén y tiene un espacio para cada Torrero que les sirve de cocina. Si quieren estar con alguna comodidad, no tienen más remedio que mandar que les construyan barracas para guisar y hacer las demás operaciones domésticas. 

La población más cercana es La Cava que dista del faro unas 3 leguas de muy mal camino, todo marismas. Esta población tiene una escuela para cada sexo, que por razón de la distancia, no pueden aprovechar los hijos de los Torreros. También existen en él dos cirujanos y un médico que va dos veces por semana desde Tortosa. Hay dos farmacias, y carece de todo comercio por ser población agrícola compuesta de barracas y dos ó tres casas.

El Faro tiene botiquín y servicio de abastecimiento que se hace con un carro dos veces por semana (los lunes y los viernes); en cada viaje conduce el agua que toma del río Ebro, en barriles que se vacían en tinajas existentes a propósito en el Faro.

ffangar4Los Torreros entregan los viernes la lista de comestibles y la correspondencia al contratista del carro, y éste, á su vez, lo hace al contratista de la isla de Buda, el cual está obligado á hacer la compra á los Torreros del Fangal y cumplir los encargos que éstos le hagan desde La Cava hasta Tortosa, mercado donde adquiere los víveres. Regresa el lunes con los comestibles en una lancha por el río Ebro hasta La Cava, y allí los entrega al contratista del carro, en que el mismo día los lleva al Fangar.

El viaje desde Tarragona tomando el ferrocarril de Tarragona a Valencia hasta Tortosa, cuyos precios son: Primera clase: 8,70 pesetas; Segunda clase: 5,60 pesetas; Tercer clase: 4,15 pesetas. Desde Tortosa á La Cava hay vapor, que hace servicio diario; y tomando pasaje el domingo, se puede aprovechar la salida del carro de servicio para el Faro; de no ser domingo hay que esperar hasta el jueves, que es el segundo viaje. El clima es bueno aunque no es muy saludable".

Las viviendas eran muy reducidas y los Torreros sólo contaban con un mínimo espacio distribuido en una cocina y habitación para cada uno. No tenían retrete ni aljibe para agua potable y tampoco existía almacén de combustible ni cuarto de reparaciones. En estas condiciones era casi imposible la residencia de las familias en la señal lo obligó a levantar una barraca que sirviera de desahogo. Este albergue continuó siendo insuficiente y no permitía las visitas de inspección obligatorias para los ingenieros encargados. Por ello se consolidó con una nueva construcción de la que nos da referencia la esposa del torrero Aguirre, destinado allí en los años veinte:

"Había una edificación anexa, de mampostería, pequeña y construida para la "Inspección" que incluso era coquetona ochocentista (recuerdo que en alguna habitación había en techo y ángulos, florones de estuco muy a mi gusto) en donde (con la autorización de los Jefes) instalamos nuestro joven hogar, dejando toda la vivienda general del faro (que no era mucha), para el Encargado que vivía con su anciana madre.

Para enlazar el faro con este anexo, había una especie de sendero de 40 m, sobre puentecillos como alcantarillas. En medio de la distancia, una caseta donde se producía la "fuente de energía " del Faro: un sistema de cangilones adocenado, donde se colocaban piedras desmenuzadas de Carburo de Calcio, para producir en un tanque el gas necesario, que por conductores iba hasta la óptica del Faro".


Al aislamiento y lo inhóspito del lugar había de sumarse un inconveniente añadido: las periódicas inundaciones del lugar que dejaba anegados los alrededores. Del mismo relato anterior tenemos un buen ejemplo sucedido un calmado atardecer:

"... suenan alarmantes sobre la puerta de nuestra casita, los golpes y las voces estentóreas del compañero Encargado, el amigo Vallés, acuciándonos con la máxima urgencia a que saliéramos de inmediata y sin dar razones, para que fuéramos al Faro. Mi esposo creyó pudiera ser una avería peligrosa en la instalación del Faro, y salimos asustados hacia él, comprobando al instante lo que estaba pasando:

Una pleamar insospechada, sin previo aviso de vientos o tempestades, lo estaba inundando todo, cubriendo arenales, playas, y más y más. Desde la barandilla de los conos invertidos, pudimos observar perplejos, sin comprender, como en poco tiempo, la mar, una masa informe e implacable de agua, lo cubría todo a nuestro alrededor, pasando aquella corriente arrolladora por debajo del embudo del Faro, quedándonos como un barco flotando ..." 
 

Estas difíciles condiciones le hicieron candidato preferente para automatizarlo y suprimir el personal, que sucedió, como ya se ha citado, en abril de 1929.

Al igual que le sucedió al Faro de Buda, durante la guerra el Faro del Fangal fue incendiado y parcialmente destruido. Esto, unido a la falta de personal, trajo como consecuencia un rápido deterioro del corroído edificio, cuyas paredes se desmontaron. Sólo quedó la torre que, en 1956 fue reparada, reforzada y arriostrada convenientemente.

Dieciocho años más tarde ya no dio más de sí. Para sustituirlo, en 1972 entró en servicio una nueva baliza. Era una torreta de hierro de 8 m de altura formada por dos cuerpos prismáticos cuadrangulares cimentada sobre una plataforma de hormigón de 1,2 m de altura. Provista de una linterna AGA LBSA-200, óptica de cristal pulido de 200 mm. de diámetro, destellador de acetileno y válvula solar, alojaba en su interior los acumuladores de gas AK-25 y una escalerilla de acceso a la parte superior que estaba rematada por dos balconcillos. Para una mejor identificación diurna estaba pintada a franjas negras y blancas.

ffangar6Nuevas exigencias de un mayor alcance determinaron la ejecución de un nuevo proyecto. Su realización supuso la construcción de una torre de hormigón armado de 20 m de altura y 3 m de diámetro exterior de las conocidas como "tipo normalizado". El diseño de estas torres fue realizado en abril de 1970 por la Comisión de Estudio de Modelos y Normas para Señales Marítimas con el propósito de facilitar los proyectos de nuevos faros que estaban estancados ante el poco peso específico que tenían estos trabajos en las prioridades de los ingenieros, lo que daba lugar a continuos retrasos en la modernización y mejora del sistema de señalización marítimo español. Con el titulo "Proyecto de modelos oficiales de torres de faros" se plantearon tres modelos de torres cilíndricas de diámetros respectivos de 3, 4 y 5 m, en función de la altura necesaria del plano focal sobre el terreno.

Miguel Ángel Sánchez Terry
Torrero de Faros